La primera llamada a revisión afecta a 470.000
vehículos Sonata 2011-2012 equipados con motores de gasolina de 2 y 2,4
litros y producidos en la planta que el fabricante surcoreano tiene en
Alabama (EE.UU.).
Hyundai indicó que el problema se centra en
desechos metálicos que no fueron eliminados durante el proceso de
fabricación del cigüeñal. La presencia de estos restos metálicos pueden
afectar el flujo de aceite y la rotura del motor.
La compañía explicó que sus concesionarios
examinarán los vehículos y reemplazarán de forma gratuita, si es
necesario, las partes afectadas.
Hyundai también ampliará la garantía del bloque motor a 10 años o 120.000 millas (193.000 kilómetros).
Los propietarios de los modelos afectados
empezarán a ser notificados por correo a partir del 2 de noviembre de la
llamada a revisión de sus vehículos.
La segunda llamada a revisión afecta a 99.500
unidades del Accent 2009-2011 por estar fabricados con un interruptor
defectuoso en el sistema de iluminación de frenado.
El defecto puede provocar que las luces de frenado
no se iluminen a pesar de que el conductor utilice el pedal de los
frenos, lo que puede causar accidentes.
En ambos casos, Hyundai dijo a las autoridades de
la Administración Nacional para la Seguridad en la Carretera (NHTSA) de
EE.UU. que no tenía información de accidentes o lesiones causadas por
los dos defectos. EFE
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