miércoles, 25 de febrero de 2015

ENTREVISTA A MARTÍN ALVARENGA

Martín Alvarenga
Por: Daniela De La Cruz Gómez

Entrevistamos al ensayista, poeta y experimentado escritor Martín Alvarenga sobre diferentes temas de actualidad. Buscamos conocer a un personaje fuera de serie. Tiene un dominio experimental, una visión madura y un amplio conocimiento de los temas que trata en sus libros y publicaciones,. Ha sido premiado por su obra literaria y es un verdadero veterano de las letras.


El escritor Martín Alvarenga es oriundo de Corrientes, Argentina. Fue deportista en la infancia y en la adolescencia.

Al ininicio de la década de los años sesenta, cuando tenía veinte años, ya había acopiado culturas de diversas fuentes.

Todavía muy joven viajó a Buenos Aires donde permanecería trece años, sumándose al movimiento ecologista y al rock nacional en lo que se denominara el ¨movimiento subterráneo¨ Tenía como referencia las revistas Eco Contemporáneo.

Posteriormente publicó "Contracultura" y "Mutantia".
Luego regresaría a Corrientes, donde reside, para realizar una intensa actividad cultural y comunicacional.
En corrientes seguiría sus contactos con buenos y publicaría sus libros en editoriales de la Capital y aisladamente en su provincia natal.

Las circunstancias precedentes lo llevaron a ahondar en su obsesiva búsqueda del pensamiento ideal y la palabra correcta, habiendo abrazado una filosofía de la cultura que tenía como centro la identidad heterogénea de América Latina vista desde el Sur.

De entre sus quince obras publicadas menciona las que más lo marcaron: "País Alucinógeno" (novela), "Los Fantacuentos (cuento), "Flotilla de Fábulas," (poesía), "Latinoamérica Comienza en Corrientes,m" (ensayo) y "Dios Juega a la Ruleta Rusa".

En la actualidad - en su condición de autor - ha enviado a Sediento Ediciones, con asiento en México y en España, la novela "Confesiones de un Demente Melancólicamente Cuerdo".

Respecto a su obra publicada dice: ¨Premios, distinciones y pequeños reconocimientos los he tenido especialmente en mi país de origen y en el espacio hispanoamericano¨.

Estudió profesorado en Letras en la Universidad Nacional del Nordeste y luego en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, unos cuantos años para darse cuenta que lo académico le era ajeno, y lo espontáneo y familiar en el conocimiento estaba en la vida cotidiana, según su testimonio.

Realizó, además, cursos de guión cinematográfico en el Museo del Cine de Buenos Aires y el resto en la experiencia de vida lo obtuvo en los pasillos de facultades "y en la universidad de la vida".

Lo de la actividad periodística derivó de su actividad literaria y de su pasión, dice, por la filosofía no etnocéntrica sino biocéntrica y polibiocéntrica, es decir sin circunscribirse al pensamiento occidental.
¿A su edad se le nota activo, en qué ocupa su tiempo actualmente?

Sí, en mi condición de veterano de esta vida efímera estoy activo tratando de ocupar mi tiempo en la novela, que dejé entre paréntesis por el ensayo y el teatro, pero esa distancia me duplicó el anhelo de adentrarme en la narrativa, volviendo a publicar un libro de cuentos en Corrientes y otro en México. Precisamente en la editorial de México, Sediento Ediciones, está en carpeta mi novela para su edición este año: “Confesiones de un Demente Melancólicamente Cuerdo”, además he terminado de publicar en serie una obra narrativa en en el Diario Época de Corrientes, “Novela de la Imaginación”, luego comencé a publicar, también en capítulos semanales, una nueva novela “Los Soles de Corrientes jamás llegarán al Ocaso”. Estas obras por entregas las pude y estoy materializando por gentileza del diario de mención, ÉPOCA de Corrientes, Argentina.


1- ¿Cree en la idea de experimentar?


Tengo esa convicción ‒de un modo reflexivo y espontáneo– de que la experimentación con la forma me atrae y me encuentro cómodo y libre al establecer un juego de situaciones lúdicas y un toque de humor negro para desestructurar el discurso y darle afinación y penetración al contenido. La experimentación es interesante pero no creo en llevarla al extremo de anular la comunicación y generar el aislamiento del interlocutor, de tal modo que éste no carezca de ningún punto de referencia que lo alejaría de la naturaleza de mi propuesta.


2- ¿Cree en el dominio de los clásicos a la hora de valorar la calidad?


Los clásicos tienen un presente eterno para la humanidad que se vincula con el arte, y ese estímulo ayuda a mi conciencia crítica para aplicarla en la literatura y la filosofía (ya que escribir ensayo filosófico es lo que más me apasiona en el género de lo reflexivo). El tema que no sólo los clásicos de distintas cultura me fascinan como modelo sino que la experiencia de vida es tan importante o más importante que los clásicos. Dado que considero que el libro de la vida por su devenir constante y su sedimentación y expectativa de lo nuevo e inmediato ofrece una experiencia prismática de la existencia, que los clásicos tanto en filosofía como en literatura no te pueden dar en su vibración humana y en su registro abierto en abanico.
¿Hay en su carpeta algún trabajo poético en este nuevo momento?
La verdad que no. Porque escribo todos los géneros, entonces por ahora me dedico a la narrativa (cuento y novela), eso me permitirá tomar distancia para volver luego con más entusiasmo a la poesía, al ensayo y la dramaturgia. Actualmente escribo aisladamente poesía como una especie de insert temporal en mi existencia, pero sobre todo lo hago en forma aislada. Hay material para un libro o dos pero ahora no lo tengo para nada ordenado. Se halla en varias cajas de zapatos apiladas caóticamente.


3- ¿Pienso que es su lado fuerte la experimentación, el infinito y otras líneas física y filosófica?


En mi obra hay una constante, se trata de una propuesta global reflexiva, de tal suerte que se da en mis trabajos una fusión de la literatura con la filosofía. Quizás esto opere como un efecto de experimentación motivado por mi búsqueda tanto de forma como de materia. Una amiga mía, Mónica Colunga, talentosa periodista y apasionada por la filosofía, resumió algo de mi escritura que me dejó sorprendido y alentador a saber “Tu poesía es metafísica y tu prosa es mágica”. Me pareció que se su frase concentraba todo lo que yo pensaba, sentía e intuía sobre mis textos. Por lo tanto, mi discurso expresivo pasa por un abordaje del pensamiento en sí mismo y en la palabra como mediadora de ese pensamiento a través de una conciencia que intenta ser abarcadora y holística, dentro del horizonte de las letras latinoamericanas.


4- ¿Tiene algún juicio sobre la poesía en general?


Uno se encuentra con una disimilitud y heterogeneidad en tendencias y singularidades, que establecer un denominador común no es fácil, pero me siento religado a la poesía de exploración, de tanteo con riesgos. Además la lírica de las comunidades ancestrales de varias culturas también han dejado un gran legado a través de la tradición oral que pudo ser rescatada no todo pero lo suficiente como para comprender esa impronta. En otro orden, manifestaciones de ficción poética las hay y muchas. De última, si tengo que hacer un juicio provisorio pienso que hay muy buena, medianamente buena y mala constelación de poemas. De todos modos, la poesía tiene un privilegio que muy bien lo citó Ezra Pound “La palabra poética es la que alcanza mayor concentración de sentido”. Por lo tanto, cultivar la poesía es un intento de salvar a la humanidad y a uno mismo.


5- ¿Cómo juzga las letras argentinas no clásicas?


Esta indagación de alguna manera tiene relación con la anterior. Primero te cito lo que considero los clásicos del Siglo XX. Si tuviera que elegir un clásico en un sentido abierto siempre me llegó muy fuerte la poesía de Oliverio Girondo y la prosa de Macedonio Fernández; el primero, por su desparpajo y valentía que lograba forzar el significante poético hasta darlo a la luz de una manera original; el segundo, Macedonio, por ese don tan natural de manifestar su mundo urbano y cotidiano, con refinado humor y un matiz de contemplación y meditación muy clarificadores; no podría dejar de mencionar a Roberto Arlt, un novelista, cuentista, dramaturgo y periodista, que abriera un surco importante no sólo en Argentina sino en Occidente. Entre los clásicos del Siglo XIX son inevitables de citar “Facundo…” de Sarmiento y “El Martín Fierro” de José Hernández. En cuanto a lo no clásico no quisiera hacer precisiones de nombres. Desde el comienzo de los años sesenta del pasado y reciente siglo (respecto de las obras aún no clásicas) se fueron forjando varias tendencias y lo que más me atrajo fue la generación beat y quienes la siguieron por la senda del rock nacional y la ecología. Fue una etapa larga en mi complicidad con esta tendencia y luego fui regresando de a poco a esa mixtura entre poesía y filosofía. Es sucedió en mis trece años de estancia permanente en Buenos Aires.


6- ¿Cree que obtendrá por fin un argentino el ansiado Premio Nobel de Literatura?


No se dio con Cortázar, Borges y Sábato, entonces se me hace difícil responder esto; más aún cuando ese premio, como toda distinción con esa marca semántica, está otorgado por personas y estimo que de por medio existe un margen de intencionalidad al otorgarlo. Ese premio –por más valioso que sea– ha tenido sus errores de elección. Muchos grandes escritores no lo ganaron y no dejen de ser valiosos para el patrimonio de la imaginación escrita. Lo importante es que nuestro continente sea el disparador de otra corriente fuerte distinta de la que se dio con la de los escritores del boom de los años sesenta.


7- ¿Ampliemos sobre su carrera literaria, así como en sus ensayos ensayísticos y cinematográficos, y digamos cuántas obras ha publicado?


No soy un autor de una obra abundante pero tampoco mi obra es escasa, así como tampoco he tenido continuidad más que discontinuidad en mi oficio de escribir. He escrito quince libros individuales entre los que se cuentan novelas, cuentos, poesía y teatro; en cuanto al ensayo en sí he postulado una trilogía filosófica “Latinoamérica comienza en Corrientes, en busca de un perfil del pensamiento americano. De esta trilogía he escrito dos volúmenes y estoy en espera del tiempo suficiente para terminar el tercero. En cuanto al teatro he decidido publicar mis dramaturgia en un solo libro, pero ya sin gestionar su puesta en obra. El tema del teatro en mi provincia me trajo muchas complicaciones por burocracias institucionales a nivel nacional, incluso fue solapadamente proscripta, ya que luego de la quinta representación no la volvieron a hacer.

Todo eso lo causó la mezquindad de un funcionario que filtraba como representante del área regional– lo que quería de una manera caprichosa y autoritaria en su enlace con el instituto “protector” que “supervisaba” distintas zonas del interior de Argentina. Mi inferencia es que han recibo tanta presión que desanimaron a la gente que me apoyaba por temor de quedarse asilados. En cine he acercado propuestas a directores jóvenes pero me soslayaron cuentos para ser filmados; por lo tanto no tuve cabida en ese círculo por razones que desconozco. He escrito guiones para mediometrajes y cortos publicitarios, que sí ha tenido circulación.

En cine, en los años 70, cuando estudiaba guión en el Museo del Cine en un curso de un año con grandes maestros, tuve una participación activa y anónima siendo protagonista de dos cortos hechos por aquel entonces en super 8. El que se encargaba de la dirección era más loco que yo. Escribí el guión y lo dividió a su capricho en dos cortos, y la verdad es que salió algo así como una ráfaga del cine del absurdo. Por lo menos me divertí. Mi concepción del teatro es el despojamiento y remitirme sólo a un protagonista a través del monólogo unipersonal, juego de luces y música y escenografía casi nula; lo más asequible y menos complicado para ponerlos en escena, pero como no me gusta dejarme manejar por terceros me cortaron el rostro por lo que dije antes y a ese intento le bajaron el pulgar.

Denos un panorama de su experiencia en las letras en general, por favor.

Respondo respetuoso parte de tu pedido, que en algo ya se halla en las respuestas dadas anteriormente, que lo resumiría provisoriamente con un recorrido en todos los géneros desde que comenzara a escribir, en la culminación de la adolescencia hasta este presente en que me encuentro a la altura de dinosaurio convertido en bufón de ficciones. Esas obras eran sedimentadas y me agrada que los libros tuvieron cuerpo en su extensión y mensaje, que sea un objeto mágico y compacto en las manos del lector. Nací en Corrientes y me nutrí muchísimo del cine, el jazz y la radiofonía. Aprendí mucho desde el periodismo cultural. Nací en un barrio de obreros y desde allí, en ese límite, puede visionar en forma demorada y contrastante dos formas de vida mixturadas: el paisaje del campo y los comienzos de la ciudad con todos los prototipos imaginables.

Viajé mucho pero no tanto, he leído bastante y me gusta recorrer las expresiones de todas las civilizaciones, lo precolombino y el hinduismo, el Taoísmo y el Zen. Me seduce la semiótica que me permite leer la vida como una multitud de signos enhebrados y la hermenéutica por el afán de detectar la esencia de contenido de los signos que nos rodean, tanto los que pueden ser legibles como los que pueden ser intuidos más allá de los sentidos. También en participado en antologías de cuentos y poesía latinoamericana y publicado en libros colectivos. Creo que eso es todo. También he recibido reconocimientos pero esto se te hará largo y no quisiera malograr tu entrevista.

Muestra poética de Martín Alvarenga:
"POESÍA DE LA TRANSPARENCIA"
(UNO) MILAGRO NATURAL
Los duendes entraron a mi intimidad
a través de un remolino gravitacional,
que me atrajo hacia su centro
adentrándome a lo hondo
de una furiosa agua resplandeciente.
El remolino me embriagó,
me alucinó,
me luminó,
luego me liberó
con la potencia contagiosa
de su fantasía preternatural.
Así fui más allá de mí mismo,
azorado ante mi repentino impulso,
al llegar al borde abismal
de la dulce y reveladora ignorancia.

(UNO BIS) NATURALEZA VISUAL
Si el ojo del sol ve más allá de sí mismo
ha penetrado, con furia y serenidad,
al lado claro y oscuro
de la delicada gasa de la sabiduría
Si el ojo del sol se precipita en tu pupila,
podrás ver todos los mundos creados e increados,
en un sólo lugar y al mismo tiempo.
No lograrás saber, en esa conmoción, si sos vos mismo
o ya estás rendido ante la devoción de la inmensidad.

TEMPERATURA ALQUÍMICA
INo superarás la culpa con tu obsesión. Superarás tu grave error transmutando el dolor en la carencia que se pule con la razón ardiente y mostrando con veracidad lo que tu corazón siente por debajo y allí verás que todo se aclara dejando atrás las brumas de una condena que no puede ni podrá ser eterna.

II
Asombro, duda, pasión límite y sentimiento cotidiano, prisión y libertad, fugacidad y eternidad. Hombre-signo, hombre-palabra, disparate animal arrojado al planeta, para aprender a vivir y a morir en una patética y risueña paradoja.

III
Donación cálida la mano que acaricia y te suelta los temores. Resplandece en su donación inmediata por esa ternura que transmite cariño haciendo temblar tu aislada introversión.

IV
Esa síntesis tan apretada y frágil que nos alimenta: gota de tristeza, gota de triunfo, pequeña lágrima que está sostenida en el párpado conteniendo la fuga y el regreso de dolor y la condensación del placer.
Tarea de descifrar la lágrima para luego olvidarla y luego recordarla, toda una vida que conduce al péndulo del destino humano no desvinculado de su absurda inhumanidad que nos convierte en cuerpo fragmentado.

V
Por sobre todo prenderte a la vida, buscar el sostén en tu centro de gravedad. Dar vía libre a tu necesidad de aferrarte para vivir y sobrevivir, unfinicarte y multiuplicarte en la medialuna del mundo, abrirte a la medianoche con la vigilia dilatada hasta abarcar todo lo creado.

VI
El vuelo es el reflejo reconocible de la humanidad, a imagen de la Divinidad que abraza a la naturaleza haciendo girar el horizonte en una esfera insospechada y vos bailoteás dentro de la esfera, avizorando lo próximo como una novedad.

VII
El grito interrumpido me duele como la tragedia; me hunde el puñal de la comedia y hace un tajo hecho dualidad. Mi alter ego protesta ante este mundo demencial, por no haber percibido que esa dualidad es una prueba y un interrogante para salir adelante
sin esquivar el bulto.

VIII
Un superviviente es un héroe desconocido, yacente, olvidado, desamparado dentro de sí mismo, enfrentándose disimuladamente a la vida. Es aquél que espera sin saber cuánto tiempo le resta por respirar. Él se dice a sí mismo "Si respiro quiere decir que todavía puedo tener una oportunidad".
TENTATIVA DE TRIBUTO A ERNESTO SÁBATO

No, no te sorprendas y me veas arrimando las brasas a los ojos,
cosa de perder la luz del universo ganando en las sombras
esa verdad de abismo que padecías, sin tregua, por una fogonazo de felicidad.

Sólo trato de enterarme por qué te desvelaban los muertos y los hombres mutilados,
la cascada turbia de tragedias que nace de una humanidad con melancólica comedia,
la ceguera empedernida con la se enfrentan con bravura el mito y el logos como si se les fuera la vida,
como queriendo asirse de la cornisa en la que se amacan el instante con lo eterno.

Querías ver los insterticios que separan, entretejen y unen la vida con la muerte;
los héroes que devienen mártires y los mártires que se convierten en titanes;
detestabas esa proyección al visionar alucinado una tumba abierta
en la que alguien despierta de la locura más redonda que el ocaso, más que empecinado
- con fabulosa terquedad - para quitarte el amanecer con el que pincelabas la prosa de la sabiduría.

Tu mano socaba un túnel para arrancar el cielo que atesora en su raíz perenne,
tu mano escribe el informe oscuro de la vida tratando de devolverte la sonrisa
que te redima de un absurdo con el que has hecho la arquitectura de tu estética iracunda.

Te presiento con el coraje boca-arriba y los ojos eternamente abiertos a un asombro
que arrecia su llovizca invirtiendo el centro de gravedad hacia los mundos elevados,
mientras tanto crece tu nombre en las ramas del imaginario que consagraras
en tu humanismo de tango y soledad, de caminatas en que la tristeza te custodiaba
rumbo a tu propio hogar, situado en tu fantasía creadora que sigue circulando
por la ciudad del mundo planetario, por los lugares yermos en que buscás la esperanza
para asirla en un reino aún desconocido, en un horizonte invisible que aún no transitamos.

SINERGIA /MARTÍN ALVARENGA /POLIEDRO-Poemario p.entregas
El corazón del hombre tiene la forma de la lluvia que persiste en su caída; el de la mujer, la sombra sonora y visual de una guitarra y la fragancia de la tierra húmeda, por esa lluvia que se precipita sobre ella - fecundándola - hasta la serenidad rota por la desesperación.

Semen natural y cálido, en el hueco nutriente que se contrae embarazando los planetas; tallo que se hunde en la blandura femenina hasta soldarse en la raíz que se conmueve en risa y se conmociona en llanto. Fusión recargada y disparada que marca el comienzo del comienzo inagotable, a través del gozo extático entre lo celeste y lo terrestre, cuando el mundo de arriba y el mundo de abajo se enlazan y se anudan en la ebriedad agónica desde la hondura del pozo del deseo.

Ese prodigio acontece cuando el Deseo se abre al Goce y el Goce florece en la explosión inédita de los cuerpos que celebran su deliciosa entrega, enroscados y exprimidos amorosamente, al punto mismo de la Resurrección.

No hay comentarios:

Publicar un comentario