lunes, 7 de diciembre de 2015

PARECE QUE EL DIABLO TIENE SU CARDENAL, OBISPOS Y SACERDOTES EN REPUBLICA DOMINICANA



Por: Lic. Miguel A. Rodríguez A.
Nicolás de Jesús López Rodríguez, Cardenal dominicano.
Así como el cardenal mandó al embajador de los Estados Unidos de Norteamérica a cuidar su casa, él debería hacer lo mismo y dedicarse a cuidar “su iglesia” a fin de evitar que en la misma haya sacerdotes, diáconos, seminaristas y hasta obispos acusados por violadores de menores. 

El Cardenal debería aplicarse para sí el texto bíblico de San Lucas capitulo 6 verso del 41 al 42, que dice: “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo”, tú que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano” (Lucas 6, 41-42). 

Este altanero, egocéntrico, arrogante y troglodita, que pretende ser el centro de atención de todo el mundo en la Republica Dominicana, parece que  le resulta difícil o imposible reconocer los defectos de  mucho de los integrantes de  la Iglesia Católica.  ¿Acaso se le olvidó al Cardenal que fue el nuncio apostólico (Embajador) del Vaticano Joseph Wesolowski quien  fue  destituido por el Papa Francisco por las acusaciones de  abuso sexual a menores en el país y que él (el cardenal) no dijo nada en contra, sino que lo protegió?.

También se le olvidó el caso de los niños/as de Higuey,  que acusaron a un grupo de sacerdotes y feligreses  de violación sexual y sadomasoquismo, en el “Hogar La Ciudad de los Niños”.   El caso del sacerdote violador de niños en Juncalito, Santiago Wojciech Gil (Alberto)  y como abandonó el país  con falsa identidad, sin que el Cardenal y la jerarquía de la Iglesia dijera nada y que fue detenido y condenado en Polonia.  El caso del sacerdote Domingo Espinal, condenado en julio de 2009, por el Tercer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional a 15 años de prisión   por violar sexualmente a un menor de 14 años, en el sector El Invi, en la carretera Sánchez.  El  caso del obispo monseñor Príamo Tejeda, que hasta 1998 estuvo a cargo de la Diócesis Baní-San Cristóbal,  que fue acusado en 2007 de mantener en secuestro y sometido a violaciones sexuales a un hombre cubano, en Florida, Estados Unidos. El caso  del sacerdote Alberto Zacarías Cordero Liriano de 40 años que  fue sometido y apresado bajo el cargo de violación sexual de una menor de 15 años en Bonao.  Para solo mencionar algunos casos. 

Al cardenal se le olvidó también, que el país y especialmente la feligresía católica está harta de su grosería y altanería y de  que él se siga considerando como el amo y señor de la Iglesia Católica o que se  crea que sus opiniones e intereses son más importantes que las de los demás. ¿Por qué el cardenal no se dedica a cuidar más de cerca a algunos encopetados jerarcas y sacerdotes que se atribuyen “el derecho” y la arrogancia de calificar y descalificar a otros miembros de la Iglesia?
  
En los próximos días, la ciudadanía, espera que el cardenal haga realidad lo que expresó y se presente personalmente al Consulado Norteamericano para hacer entrega formal del o los visados que tienes de Los Estados Unidos de América e invitar a los encopetados Jerarcas de la Iglesia a hacer lo mismo y a  que presenten formal renuncia de los puestos, cargos y rangos que ostentan en las esferas militar y policial así como que dejen de recibir las dadivas, prebendas y subsidios que mes tras mes y años tras años perciben de la teta del Estado dominicano.

Al cardenal no le gusta que se hable de corrupción en el gobierno, porque él de manera personal, nunca has dicho esta boca es mía acerca de los sonados y escandalosos casos de corrupción y malversación de recursos de Félix Bautista, Víctor de la Rúa y últimamente  el de la Justicia dominicana.  El se cree que es la única persona autorizada a hablar en este país, pero no dedica tiempo para explicar a la feligresía,  las verdaderas razones por las que varios sacerdotes incluyendo obispo han abandonado el país apadrinado por él.  Sería más recomendable que el cardenal  se tape la boca, pues cada vez que la abre es para ofender y denigrar  la dignidad de las mujeres dominicanas y a las demás personas.   Esto parece indicar que en la Republica Dominicana, el diablo tiene su cardenal, obispos y sacerdotes.

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